Lo que necesitaba
La cafetería quería premiar a sus clientes frecuentes sin tarjetas de cartón que se pierden, con algo que tuviera la misma personalidad que su marca.
Lo que construí
Una app con la identidad de Green Cat donde cada cliente entra con su teléfono para ver sus puntos y recompensas. La caja activa la cuenta y el cliente la instala en su celular directo desde el navegador.

